Sanatorio Beelitz-Heilstätten

Un gigantesco complejo hospitalario abandonado en un bosque oscuro y húmedo. En el top five de los sanatorios abandonados sin duda, el Beelitz-Heilstätten merece un puesto privilegiado.

Hospital del Tórax

Fenómenos paranormales, ritos satánicos, suicidios, restos humanos, actores y directores de cine como testigos privilegiados. Desde su apertura hasta nuestros días, se puede hallar la sensación de muerte, que nos transmite al recorrer cada uno de sus pasillos y visitar cada una de sus estancias.

Mansión Winchester

La casa norteamericana más embrujada, la Misteriosa Mansión Winchester, tiene 4 pisos, 467 entradas, 47 chimeneas y 2 espejos.

La mujer con la boca cortada

Kuchisake-onna es una leyenda de la mitología japonesa. Trata sobre una mujer que fue asesinada y desfigurada por su esposo, convirtiéndose en un yokai que regresó para vengarse.

El Orfanato

Desde que Clara llegó al viejo orfanato, sus cuidadoras sabían que no sería una niña normal, sus profundos ojos oscuros y la mirada penetrante no era normal en un bebé.

Clara fue creciendo, demostrando ser tímida, muy reservada, nunca jugaba o cantaba, cuando los demás niños se burlaban de ella se podía ver el odio prominente en sus ojos. Siempre traía con ella una vieja muñeca de trapo. Lo que más preocupaba a las cuidadoras es que su pasatiempo favorito era encerrarse en el granero, colectar animales pequeños y escarabajos para matarlos. No lo hacía de inmediato, les arrancaba las extremidades, con sus pequeñas uñas les sacaba los ojos, los retorcía entre sus diminutas manos. Pero no lo hacía con la curiosidad de un niño, siempre se le veía seria, inmutable.

Lo peor ocurrió cuando tenía ocho años, unos niños entraron al granero para molestarla, le jalaban el cabello, la atosigaban con insultos, se burlaban de su raro comportamiento. Un chico tomó una piedra y se la aventó, Clara lo miró muy fijo, el chico empezó a tener un ataque de pánico. Ella tomó un trinche y con fuerza descomunal se lo clavo, casi atraviesa por completo el cuerpo del chico. Todos salieron corriendo, cuando las cuidadoras llegaron, Clara estaba sentada sobre un montón de paja, con sus brazos rodeando sus piernas. Se balanceaba adelante y hacia atrás sin quitar la vista del chico muerto. No podían condenarla por ser una niña pequeña pero las cuidadoras pidieron cambio de orfanato o que la internaran en un psiquiátrico ya que ella no era una niña normal.

Antes de su traslado al hospital, los niños decidieron tomar venganza por la muerte de su amigo. Esperaron a que oscureciera, entraron al cuarto de Clara y entre todos la arrastraron al granero. La amarraron, la pusieron en medio, dibujaron un círculo alrededor de ella, un chico tomó un bote de combustible y se lo roció encima. Otro sacó un fósforo de una caja que se había robado de la cocina y entre la insistencia de los demás, le prendió fuego a Clara. Ella se retorcía, gritaba, gemía, el dolor se reflejaba en su cara, y aunque su voz se distorsionaba se podía entender que decía que todos estaban condenados. Las cuidadoras no llegaron a tiempo para salvar a Clara, la encontraron completamente calcinada.

A los pocos días comenzaron los sucesos, cada mañana, uno a uno, fueron apareciendo los chicos muertos en el granero, todos de forma brutal. Les sacaban los ojos de las cuencas, arrancaban sus lenguas, les fracturaban los brazos y piernas, les abrían el abdomen y con los intestinos formaban un círculo alrededor de cuerpo. Todo en un mar de sangre, el rostro siempre reflejaba una expresión de terror y sufrimiento impactante. Aunque las cuidadoras hacían rondas nocturnas, los chicos seguían apareciendo muertos hasta que el estado decidió cambiar el orfanato de residencia. 

Prepararon la mudanza y contrataron un camión para partir al día siguiente. Esa noche, misteriosamente comenzó un incendio en el granero que se extendió hasta la casa del orfanato quemándola por completo. Cuando por fin llegaron los bomberos no se explicaban por que nadie había salido del orfanato, las cerraduras no tenían llave. Pero en los marcos y puertas se alcazaba a ver marcas de rasguños desesperados, no hubo ningún sobreviviente, todos murieron quemados a orillas de las puertas. En el centro del destruido granero, encontraron una vieja muñeca de trapo intacta.

Lo que quedaba del orfanato no fue demolido pero si abandonado. La gente que pasa por ahí, afirma que en las noches aparece la figura espectral de una niña con su muñeca afuera del granero que se desvanece al cruzar la puerta.


Fuente - Cuentos de Terror Cortos

El origen de los zombies


“¿Es un virus? No lo sabemos. Esa gente, ¿está viva o muerta? No lo sabemos. Les he dicho todo lo que les puedo decir” -el Amanecer de los Muertos. 
Zombies
Los muertos vivientes, también conocidos como zombies, están muy de moda en la actualidad gracias a comics o películas. Sin embargo, el concepto de muertos vivientes no nace de la imaginación de los directores de cine, sino de los misterios del vudú.  El mito zombie nace en África y más tarde, por la venta de esclavos y la transportación de éstos, aparece en América del Sud, sobretodo a Haití, un país en el que el vudú y la magia negra conviven entre la población. Quizá es por eso que Haití es el único país que recoge en su código penal el castigo contra la zombificación. 
Las primeras informaciones documentadas se remontan a principios del siglo XIX. William Seabrook, publicó en el año 1929 un libro llamado "La isla mágica", donde afirmaba haber visto personas muertas trabajando en los campos de caña de azúcar. Posteriormente, otros escritores como Lafcadio Hearn o la periodista Inez Wallace, tratarían el tema más a fondo y sus reportajen darían origen a las primeras películas del género zombie, como por ejemplo "Yo anduve con un zombie", de Jacques Tourneur, rodada en 1934 y que daría a conocer algunos casos de zombies auténticos. 

Casos de zombies auténticos

Clairvius Narcisse 

Narcisse junto a su tumbaClairvius Narcisse murió en 1962. Tras una sintomatología creciente, Narcisse ingresó en el hospital un martes. Tenía nauseas, mareos, tos y respiraba con dificultad. Al día siguiente entró en agonía y poco después murió.
El cadáver de Narcisse fue enterrado y, con el tiempo, olvidado. Sin embargo, en 1980, – 18 años después de morir- Clarvius Narcisse apareció en su antigua casa. Excepcionalmente, para los casos de zombies, Narcisse conservaba una cierta capacidad de expresarse, y pudo explicar cómo había estado consciente durante todo el tiempo que duró su muerte y entierro.
Contó que había escuchado a los médicos certificar su defunción. Había sentido la sábana cayendo sobre su cara al considerarlo cadáver, había oído a su hermana llorar sobre su ataúd, y después... el terrible silencio y la oscuridad del cementerio. Después, escuchó la voz del bokor (el brujo vudú) pronunciando su nombre. Fue desenterrado, salvajemente golpeado y conducido a una plantación en Ravine-Trompette, en el otro extremo del país. Tras la muerte de su amo, todos los zombies habían escapado vagando sin rumbo por la isla.

Felicia Felix Mentor

Otro caso ocurrió en octubre de 1936, apareció una mujer desnuda caminando por el borde de la carretera en el valle de Artibonite. Decía llamarse Felicia Felix Mentor, natural de Ennery, y se dirigía a la casa de su hermano. Estaba en un estado tan miserable que fue conducida al hospital de Gonaives, en donde uno de sus hermanos la reconoció.
De acuerdo con sus declaraciones había “muerto” dos años atrás y había sido enterrada. El certificado de defunción y las declaraciones de su marido, y otros miembros de su familia, confirmaron el relato. Felicia había perdido por completo la facultad de hablar y se escondía cuando alguien se le acercaba. No era capaz de pensar coherentemente.


La Biblia

“Cuando llegó Jesús, se encontró con que Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro […] Le dijo Jesús: ‘Tu hermano resucitará’ […] ‘Quitad la piedra’. Le responde Marta, la hermana del muerto: ‘Señor, ya huele; es el cuarto día’ […] Gritó con fuerte voz: ‘¡Lázaro, sal fuera!’. Y salió el muerto, atado de pies y manos con vendas y envuelto el rostro en un sudario. Jesús les dijo: ‘Desatadlo y dejadle andar’”. Así aparece en la Santa Biblia, en el evangelio según San Juan, quizá la primera referencia conocida sobre la resurrección de la carne. Lázaro estaba muerto y se levantó, aunque su figura no responde al canon actual de “muerto viviente”.



«Cerca de ella, los negros dedos de un silencioso huésped agarraban rígidamente el pie de una copa de vino que, ladeándose, estaba derramando su contenido. El horror que la embargaba se desbordó. Cogió una vela, la acercó a la cabeza, que estaba inclinada y caída, y pudo comprobar que el hombre estaba muerto. Estaba sentada a la mesa del banquete en compañía de cuatro cadáveres...» 

La Luz del Pardal

Bicha de BalazoteA finales del siglo XIX un agricultor de Albacete encontró un enigmático tesoro. Se encontraba delante de un misterioso animal que probablemente llevaba casi miles bajo Tierra. Nadie sabe que significaba ni que hacía allí, lo evidente es que tenía cara de hombre, cuerpo de toro y cola de león; tal figura fue bautizada como Bicha de Balazote. Lo que nadie sospechaba es que a partir de ese preciso instante, los vecinos iban a empezar a ver a un misterioso intruso merodeando por la zona. No era otro agricultor, ni tampoco un guardia civil, era una especie de candil apagado de luminaria difusa que siempre hacia el mismo recorrido. Con el paso del tiempo generaciones de mujeres y hombres distintos de esta comarca le dieron un nombre, La luz del Pardal.

Siempre el mismo lugar, la finca “la Quejola”. Siempre realizando el mismo recorrido, una y otra vez. Apariciones desconcertantes de las que se tiene constancia desde los principios del s. XX. Tiempos difíciles en los que se llegaron a realizar apuestas de cazadores para capturar al extraño merodeador.



La Luz del Pardal es una presencia que ha sido observada por docenas de personas en los últimos años. Desde hace varios años Isabel Flores y Joaquín Sánchez han estado a cargo de la seguridad de “La Quejola”. Una madrugada, volviendo a sus hogares vieron lo que creyeron que era una moto, pues la luz estaba aproximadamente a un metro del suelo. Pero a medida que se iban acercando, la luz se detenía, y como si actuase inteligentemente, se movía hacia los almendros, lugar del encuentro de la figura, y desaparecía.

Serafín Rodríguez Guillén, vetusto aldeano de Casas de Lázaro, afirma haberse topado con tan curiosa luminaria. “Yo no me lo creía hasta que la vi.”, sentencia. 

¿Vimos nosotros… la luz del Pardal?

Y ha llegado el momento de contar la experiencia de José Martínez… que la hubo. No es para nada frecuente que cuando el interesado en estos temas acude al lugar in situ, sea participe de los supuestos fenómenos extraños que allí se producen. Pero esta vez hubo suerte… o al menos eso creen.
    
Una de las dos personas que fuimos, y cuyo nombre omitiremos, pudo observar algo extraño. Estábamos en uno de los puntos “calientes”, donde más suele aparecer la luz según nos cuentan. Más concretamente en la entrada a Casas de Lázaro. Jugueteábamos, ya en noche cerrada, con una potente linterna, apuntando hacia las copas de algunos árboles cuando, de repente, uno de los que allí nos encontrábamos puso el grito en el cielo… pues aseguró que una especie de “fogonazo” respondió, a lo lejos, a la ráfaga de luz que, previamente, procedía de nuestra propia linterna. Eso fue todo. ¿Sería aquello la luz del Pardal? ¿O fruto de la sugestión tras horas entrevistando a testigos de lo insólito? Quien esto escribe no lo sabe, pues en ese momento tenía la vista puesta en otro lugar. Cosas que pasan. Pero la persona que me acompañaba sigue asegurando, aún hoy, que una fugaz ráfaga de luz nos “saludó” desde la copa de aquel árbol. En fin, espero estar más atento a la próxima…

    

¿Qué se esconde tras esta extraña luz? ¿Cómo es posible que incluso la Guardia Civil llegase a abrir fuego, en alguna ocasión, contra aquello? ¿Puede tratarse de simples pareidolías? ¿O hay algo más? Son preguntas que, a día de hoy y muy a pesar nuestro, siguen sin tener una respuesta.

Bibliopegia Antropodérmica - Libros de piel humana

Necronomicón
En el año 730, en un lugar recóndito llamado Damasco, fue escrito un libro conocido con el nombre de Kitah Al-Azif (en árabe: "el rumor de los insectos por la noche", un rumor que en el folclore arábigo se atribuye a demonios como los djins y gules), que posteriormente sería traducido al griego por Theodorus Philetas con el nombre de Necronomicón (El Libro de los Muertos), el libro maldito por excelencia. Sin embargo los horrendos sucesos que se producían en torno al libro hicieron que la Iglesia Católica lo condenara en el año 1050. No hay libro más mitificado, raro, perseguido y ficticio que ese. Así es, ficticio; escrito por Howard Phillips Lovecraft

H.P. Lovecraft escribe un relato en el cual habla de un libro mítico maldito escrito en la Edad Media intentando representar un grimorio, un libro mágico, un libro que era capaz de atraer a los muertos al mundo de los vivos. Se dice que fue encuadernado en piel humana y escrito con sangre humana.

Pero si os parece, vamos a alejarnos de la leyenda y adentrarnos en lo que parece pura realidad. El reciclaje humano, por llamarlo de alguna manera, existió de verdad en la historia y el primer ejemplar sobre el que tienen constancia es “Procedimientos contra Garnet el Jesuita”. Este libro fue escrito en el siglo XVII en Inglaterra y encuadernado con la piel de Pedro Henry Garnet. El libro recoge la famosa conspiración de la pólvora, una conjura que hubo para hacer volar por los aires el parlamento de Londres a cargo de Guy Fawkes y sus “compinches”. Uno de los principales artífices de la conspiración, era el Padre Henry Garnet. Este señor junto con todos los que habían tomado parte en el motín de la pólvora fueron ajusticiados. El Padre Garnet, fue decapitado y su cabeza cayó en la cesta; según la tradición su cara se había marcado en ella. Su cabeza, como signo de mayor infamia quedó expuesto en una pica y según cuenta la leyenda, ésta no se había corrompido a lo largo de los días e incluso parecía mirar sonriendo. La piel de su cuerpo fue empleada para encuadernar precisamente este libro donde se recogía una relación de los hechos por los que había sido ejecutado y del juicio que se había llevado a cabo. Lo curioso del libro es que en la portada del libro había aparecido una forma, la de su cara.

Red BarnA principios del siglo XIX, en el reino unido era una costumbre habitual usar la piel de los criminales ejecutados para encuadernar libros. Uno de estos libros es “La historia del crimen cometido por William Corder”, escrito por el periodista de Times, James Curtis en el año 1828. La historia cuenta como William Corder se preparaba para fugarse con el amor de su vida, y todo sería perfecto si no fuese por que la mató ese mismo día. La madrastra de la señorita soñó que el fantasma de su hijastra señalaba el suelo del granero rojo del pueblo, que casualmente es donde se encontraban siempre ella y William Corder. Como la muchacha no aparecía y nadie sabía nada de ella el padre fue al granero a comprobarlo, y para su sorpresa lo que desenterró fue un saco con el cadáver dentro. Condenaron a William Corder, que fue ahorcado, diseccionado y con su propia piel hicieron un libro donde explicaban sus fechorías. Si queréis leer la historia completa aquí está

Les terres du cielEl siguiente libro fue escrito el 1882 en Francia y no tiene nada que ver con los casos anteriores. Camille Flammarion acude a una fiesta y conoce a una doncella de aspecto frágil y blanquecino, tenía tuberculosis, pero al parecer Camille Flammarion se queda enamorado de cierta parte del cuerpo de esta mujer, que eran los hombros y los omoplatos, incluso se lo dijo. Y cuenta la historia que un día del 1882 el señor Camille recibe un paquete, y al abrirlo se encuentra con un trozo de piel humana. Primero pensó que había sido una broma macabra de algún estudiante, pero ese paquete iba acompañado de una nota del Dr.Rabot, que era un cirujano conocido por todo París en aquel momento. En aquella nota le contaba que él había sido el médico particular de la condesa en su lecho de muerte, la cual en aquel momento se acordó de cómo el hombre había elogiado la piel de sus hombros. Entonces había encargado a Dr.Rabot que una vez muerta le quitara la piel de sus hombros y se la enviase a Flammarion, para que encuadernara el ejemplar de su siguiente libro. Camille llevó la piel a un curtidor y con esa piel encuadernó una de las ediciones de “Les Terres du Ciel”, un libro sobre Astronomía Popular. En la portada de éste yace una frase que dice: “En piadoso cumplimiento de un deseo anónimo”. Encuadernado con piel de mujer, París de 1882.

Durante el siglo XIX se desarrolló un gusto muy particular por lo único, lo extraño y lo inusual. Según varias fuentes, algunos fetichistas poseían libros eróticos encuadernados con piel tomada del pecho de mujeres. Pero, ¿de dónde sacaban esa piel? En 1866 varios médicos internos del hospital de Clamart (París) fueron despedidos tras descubrirse que habían vendido la piel de los pechos de mujeres fallecidas a un encuadernador de Faubourg Saint-Germain. Claro que también existían otras vías para encontrar esa piel, pero la principal era gente que tenía fácil acceso a este tipo de material.  Existen más de 40.000 ejemplares.

He mencionado libros de países europeos y americanos, pero, en nuestro país también existen ejemplares de bibliopegia antropodérmica. En la década de 1990 David Ferris, un trabajador de la biblioteca de la facultad de Derecho de Universidad de Harvard (EE.UU.), encontró una curiosa nota escrita en la última página de un tratado de leyes españolas de 1605 llamado Practicarum quastionum circa leges regias Hispaniae. En ella se decía: “Las tapas de este libro son todo lo que queda de mi amigo Jonas Wright, quien fue desollado vivo por los “wavuma” el día 4 de agosto de 1632. El libro pertenecía a Jonas y me fue entregado junto con su piel por el rey Btesa para que lo encuadernara. Descanse en paz”. Los wavuma eran una tribu africana localizada en Uganda. Ferris intentó hacer una prueba de ADN, pero no fue posible, porque el proceso de curtido había destruido todo el material genético.

El último libro sobre el que tenemos constancia es Six Pamphlets de Bernhard Siegfried Albinus, Frederik Ruysch y Jan Ladmiral, que fue escrito en el siglo XVIII en Alemania y Holanda. Su encuadernación procede de la piel de un etíope. Recoge 6 artículos médicos diferentes y uno de ellos es de Siegfried Albinus: “Las causas del color de la piel de los etíopes”, y parece ser que como tenía acceso a ese tipo de piel, decidió utilizar un poco, así que curtió y envolvió el libro en ella.
Six pamphlets

Otros libros encuadernados en piel humana son:
-El largo viaje
-The poetical Works of John Milton (La obra poética de John Milton)
-Narrative of the Life of James Allen (Narración de la vida de James Allen)
-Samuel Johnson’s Dictionary (El diccionario de Samuel Johnson)
-Virgil’s georgics (Las Geórgicas de Virgilio)

Belchite

Belchite Fantasma
Los antiguos aseguraban que en los lugares de dolor, de llanto, de sangre, de sufrimiento… ocurrían fenómenos extraños. Daba la sensación de que algo se quedaba ahí flotando. En España tenemos un pueblo que genera este tipo de sentimientos e interrogantes. Es Belchite, situado en pleno corazón de Aragón. Hoy ya nadie recorre sus calles, nadie pasea por ellas, pues solo queda ruina, destrucción y sobretodo la memoria de un pasado terrible.



El 24 de agosto de 1937 se gestó uno de los episodios más cruentos de la Guerra Civil.  Las brigadas internacionales avanzaban por tierras aragonesas al mando del general Pozas, domando localidades como Quinto o Mediana, pero en su avance se toparon con la resistencia inesperada de un pequeño pueblo: Belchite. Para conquistar la pequeña localidad hubo que movilizar un gran número de hombres y medios militares que habrían sido más necesarios en el avance hacia la capital aragonesa, principal objetivo de la operación. Así pues, la Batalla por Zaragoza acabó convirtiéndose en la Batalla por conquistar Belchite. Finalmente la pequeña población cayó en manos republicanas.

Torre San Martin
Ha pasado mucho tiempo, pero nadie puede desterrar del recuerdo el estruendo de las aeronaves sobrevolando y lanzando proyectiles o aquellos gritos de los heridos amontonados en el hospital de sangre que se ubicó en la iglesia de San Martín. Nadie ha logrado borrar la estampa de aquellos militares tanto de un bando como del otro. Reclutaban personas para que enterrasen a sus propios familiares y vecinos. Así ocurrió, hasta que Belchite se acabó convirtiendo poco a poco en una gigantesca fosa común.

Franco optó por dejar decidir a los Belchitanos si querían que les hiciese un canal de agua desde el río hasta el pueblo o reconstruir éste y ellos optaron por la segunda opción. El general hizo que los prisioneros de la Guerra empezasen a reconstruir el pueblo, pero este plan nunca se llevó hasta el final.




BelchiteCon los años, y paralelamente a la tranquilidad que lo fue envolviendo, un rumor empezó a extenderse en la región. En aquellas casas viejas, en aquellas iglesias derruidas… ocurrían fenómenos inexplicables.  Belchite viejo ha sido un centro de peregrinación para investigadores de lo paranormal de todo el mundo. Presencias misteriosas que caminan por las solitarias calles, sombras que parecen desaparecer en el interior de las casas al paso de los visitantes, fotografías en las que aparecen figuras entre las ruinas, campanas que hace años que desaparecieron y que vuelven a repicar en las noches más oscuras… Uno de estos casos ocurrió cuando un grupo de parapsicólogos fue a Belchite a hacer una sesión fotográfica y ver si podían captar algunas psicofonías. Después de pasear por el pueblo buscando sitios inquietantes dónde empezar a grabar, se decidieron por la iglesia ya que ésta había sido la prisión improvisada de los soldados cogidos del otro bando.Para su sorpresa grabaron una que decía: “¡Sacadme de aquí!” y seguidamente otra que decía: “¡Marchaos!”. Un instante después un trozo de techo cayó justo en el lugar en el que ese grupo de gente estaba. ¿Coincidencia?




Pueblo viejo de Belchite, ya no te rondan zagales, ya no se oirán las jotas que cantaban nuestros padres

Supersticiones occidentales

Cuando sacábamos las lámparas del agua, traíamos siempre dos o tres animales pegados al cristal, era como si abrazaban a alguien, las puntas de sus tentáculos palpaban la brea y trataban de abrir las lámparas. Nadie se atrevía a arrancarlos. Decían que era de mala suerte desprender a una criatura que abraza la luz, preferían dejarlos morir de asfixia y luego echar otra vez las lámparas apagadas para que algún pez se comiera el cadáver.

¿A qué viene eso? A que es viernes 13 y eso para una persona anglosajona que es supersticiosa supone un día de mala suerte, el cual para los hispanos y griegos sería martes 13. Supongo que estás leyendo esto y piensas: yo no soy supersticioso. Claro, la gente no es supersticiosa, es como las cadenas de e-mails: “yo no me las creo, pero por si acaso lo envío…” Pues lo mismo, aquí nadie cree en nada, pero a la que te das la vuelta están cruzando los dedos o tocando el mueble más cercano...


Aquí os traigo algunas de las supersticiones más populares:


- Una de las supersticiones más extendidas es que los gatos negros que cruzan la trayectoria de alguien representen mala suerte. El gato negro considerado desde el inicio de los tiempos como un animal mágico. En la Edad Media sin embargo, se relacionó a los gatos negros con la brujería (se decía que los gatos negros eran brujas transformadas en tales) motivo por el cual los gatos negros eran perseguidos, cazados, metidos en sacos y quemados en hogueras, y les cortaban las cabezas. 


- Luego tenemos la superstición de la sal. Si se te cae la sal, mala suerte. Te la tienes que tirar por encima del hombro hacía atrás con la mano cambiada, lo peor es que no te dicen cuanto tiempo tienes para eso y te entra un estrés... "¿La mano dónde? ¿Izquierda? ¿Derecha? ¿Para adelante? ¿Para atrás?". En fin, un follón. Se cuenta como su origen el hecho que durante el tiempo de los Romanos, la sal era un bien que escaseaba mucho y por ello muy apreciada. El hecho que se derramara sal accidentalmente, era un acto muy desafortunado, de allí que se quedó con esa impresión a través de los tiempos.



Espejo Roto
- Romper un espejo da mala suerte. ¿Por qué ves tu rostro deformado? No. Esta creencia es común en todo Occidente cristiano, se sitúa entre las supersticiones más citadas. En las sesiones de craptomancia de los antiguos griegos, la rotura del espejo anunciaba la muerte. Es probable, sin embargo que esta superstición obedezca a la idea de que la imagen reflejada en el espejo es el doble o el alma de quien los utiliza y que, en consecuencia, romperlo equivale a poner su vida en peligro. Otra versión es que en Venecia (lugar donde se fabrican los primeros espejos) los espejos eran muy caros y las señoras de la casa advertían a los criados de que un espejo roto equivalía a 7 años de mala muerte para asustarles a que no rompan ninguno.


- Pasar por debajo de una escalera da mala suerte. ¿Pero por qué? ¿Por qué están para subir y bajar y no para pasar por debajo? ¿Por qué se te puede caer encima? La mala suerte de esta superstición se debe a que cuando la escalera se apoya contra la pared forma un triángulo, que la tradición popular identificó con el símbolo de la Santísima Trinidad. Antiguamente el pueblo pensaba que estaba prohibido pasar por debajo de este arco sagrado. Una versión, algo menos religiosa del origen de esta superstición está en los antiguos métodos de pena de muerte: desde la crucifixión hasta la horca, tan recurrente en las películas del Oeste americano. Se suponía que con esa escalera se bajaban los cuerpos de los ajusticiados y no era de buen augurio. Esta superstición elimina toda la posibilidad de casarse durante ese año. La pregunta es: ¿Y si lo haces el 31 de Diciembre? ¿Se aplaza el plazo?


- Estamos llenos de supersticiones y una de ellas, es la de no abrir el paraguas o sombrilla dentro de casa, ni siquiera en un recinto cerrado y tampoco en el vestíbulo o porche de cualquier lugar, si lo hacemos estamos invocando a dioses malignos y la luz eterna de los moribundos. Contravenir este precepto da rienda suelta a un mal que, en ocasiones, puede desencadenar la muerte. Esta superstición es relativamente reciente, puesto que los paraguas, como tales, no fueron introducidos en Europa hasta el siglo XVII. La razón más racional de esta superstición, parte del hecho que cuando éstos se comenzaron a producir de manera comercial, los fabricantes hallaron problemas a la hora de elaborar el dispositivo o resorte que permitiera que éste se abriera suavemente y que no lo hiciera de manera brusca. Así que durante algún tiempo, abrir un paraguas se convirtió en todo un riesgo, dado que con estos dispositivos no perfeccionados, era difícil prever de qué manera se abrirían, lo cual ocasionó muchos accidentes en el interior a la hora de su accionar. También el girarlo muchas veces dando vueltas en sí mismo, hacer esto espanta a la suerte, tampoco se puede poner encima de la cama o de una mesa, trae desgracias, puede desencadenar alguna muerte cercana o adelantar la de un enfermo, hay que ponerlos en los paragüeros un objeto creado expresamente para ello. 

Las tijeras deben permanecer cerradas mientras no se usan porque atraen la mala suerte. El origen de esta superstición se remonta a tiempos griegos y romanos. Las tijeras son atributo de Átropos, una de las tres Parcas (romanas) o Moiras (griegas), encargada de cortar el hilo de la vida, así que de alguna forma los objetos cortantes dirigen el destino y son símbolo de muerte repentina. Unas tijeras que han quedado apuntando a una persona indica que si ésta es una persona soltera, nunca va a casarse, y si es casada, que será objeto de infidelidad. En cualquier caso, cuando unas tijeras caen al suelo, la persona a la que dirigen su punta está siendo señalada como víctima de un mal o desgracia inmediata. Si se cae al suelo y queda con las puntas abiertas apuntando hacia ti, recógelo y echa sal por encima del hombro izquierdo para ahuyentar los malos espíritus.

Que alguien te eche el mal de ojo: tradicionalmente se ha creído que al reflejarse en la pupila de un ojo, podíamos quedar atrapados por ella. Por esto, desde la antigua roma hasta la edad media, aquellas personas que tenían cataratas u otro defecto visual, a menudo eran sacrificadas en la hoguera. Grecia, Turquía y Egipto tienen muy extendida la creencia de que existen personas con poderes maléficos en la mirada; incluso, aunque sea de forma inconsciente pueden hacer daño si clavan sus ojos en algo. Antiguamente se atribuía al mal de ojo enfermedades de origen desconocido. Lo echaban las brujas, los gitanos, los gafes y los bizcos y afectaba a los niños. Para protegerse hay que llevar ajos, oro y plata, ojos de cristal azul y herraduras.



Supersticiones alrededor del mundo


China: No se pueden dejar los palillos de la comida clavados de pie en el cuenco de arroz, ya que para los chinos es símbolo de muerte. 


Italia: En el país italiano  el día de mala suerte es el viernes 17, mientras que en España es el martes 13, y en Estados Unidos, el viernes 13.



España: No se deben regalar ni cuchillos ni tijeras, pues eso cortara el vínculo y la amistad con ambas personas. Lo más habitual es que la persona que recibe el regalo, de a la otra una moneda, aunque sea de un céntimo, pero que no lo acepte sin nada a cambio.

Rusia: Un pisotón se lo puede llevar cualquiera de forma involuntaria. Pues bien, en Rusia, si alguien pisa a otra persona, esta debe devolver el pisotón, ya que si no se hace, se cree que con toda probabilidad estas personas terminaran discutiendo. 


Si una chica soltera se sienta en la esquina de una mesa, es señal de que en cinco años no se casara. Si se saca la basura después de las seis de la tarde, o se silba dentro de la casa, en ese hogar habrá grandes penurias económicas. 


Y no se pueden dejar botellas vacías sobre la mesa, pues eso significara que la mesa estará continuamente vacía de alimentos.


México: Los lunes por la mañana no se puede barrer la casa, pues se cree que trae mala suerte, así como tampoco se pueden regalar pañuelos a alguien, pues eso le traerá lágrimas y sufrimientos.



Lo más atractivo de la desgracia es que siempre inventa algo nuevo.

Waverly Hills

Existe un lugar en el que nadie se atreve a entrar. Un lugar cuya historia quedó marcada por la tragedia y que ahora parece seguir cobijando pacientes, a pesar de llevar abandonado más de dos décadas.
Un tenebroso edificio escondido en las montañas de Louisville es el escenario de extrañas apariciones, luces que se prolongan en los angostos pasajes del viejo hospital e historias de suicidios y extraños experimentos durante su época operativa. 
Waverly Hills siempre fue un edificio oscuro. Se construyó en 1900, cuando tras una horrible epidemia de tuberculosis conocida como "la plaga blanca" una gran parte de la población queda infectada. 

 
Pacientes
Waverly Hills,  inaugurado en 1926, se consideró el sanatorio para tuberculosos más avanzado en la región de América, pero aún así la mayoría de los pacientes sucumbieron a la enfermedad. En los días previos a los antibióticos, se pensó que el mejor tratamiento para la tuberculosis era un montón de aire fresco, un montón de alimentos nutritivos y mucho reposo. Muchos de los pacientes sobrevivieron a su estancia en Waverly Hills, pero se estima que hasta 64.000 pacientes murieron en el sanatorio, 10.000 de los cuales murieron en los primeros tres años.

Las operaciones en ocasiones resultaban desastrosas, y solo sobrevivían a ellas un 5% de los ingresados. Además, la hidroterapia causaba neumonía a la mayoría de los pacientes. Tal vez por esto se llevó a cabo una búsqueda tan desesperada, cometiendo errores bastante graves, de una cura más eficiente. Se utilizó incluso la TEC (Terapia Electro Convulsionante, comúnmente conocida como Electroshock) aunque con resultados casi nefastos.
Uno de los lugares, sin duda más tenebrosos del edificio, era un túnel conocido popularmente entre los médicos como "el elevador de cuerpos". Consistía en un largo y oscuro túnel que atravesaba una de las colinas y que poseía una rampa. Así, en un vagón, los cuerpos de aquellos con menos suerte eran transportados hacia la morgue y el crematorio, escondidos del resto del edificio. Aquello fue una orden estricta del director del hospital, ya que aseguraba que ver salir cada mañana un camión de muertos no ayudaría a los enfermos psicológicamente.

Habitación 502
Otro de los hechos trágicos -y que más leyenda ha suscitado- es aquel sucedido en 1928. En la quinta planta, donde se alojaban los enfermos mentales infectados por la tuberculosis existían, además, dos habitaciones (502 y 506) para dos enfermeras que cuidarían constantemente de aquellos enfermos. Pero una mañana de 1928, la jefa de enfermeras, de tan solo 28 años y alojada en la habitación 502 apareció colgada del techo. Tan duro era aquel trabajo, que no fue la única en suicidarse... En 1932, queda registrado otro suicidio y además en la misma planta... Y en la misma habitación. La enfermera de la 502, al igual que cuatro años atrás, decide quitarse la vida, esta vez saltando desde el balcón.

Sin embargo, el sanatorio cierra sus puertas en 1961, cuando habían pasado veinte años desde que el joven Albert Schatz descubrió la estreptomicina, cura perfecta para la tuberculosis. Nadie necesitaba ya acudir al sanatorio. Años después, y como suele suceder, Waverly Hills abre sus puertas pero rebautizado como "Sanatorio Geriátrico de Woodhaven".

Por aquel entonces, las leyendas comienzan a caminar colina abajo, y se habla en las poblaciones cercanas de que en aquel lugar se llevan acabo extraños experimentos y se maltrata a los residentes.
Muy falsas no debieron ser aquellas habladurías, pues en 1982 las robustas puertas de Woodhaven son cerradas (oficialmente) para siempre.

Waverly Hills

Son muchas las historias de fantasmas que se sitúan en Waverly Hills. Se habla de una pequeña niña rubia que busca desesperada a sus amigas en el ático. De un niño que juega con su viejo balón de cuero. De una anciana que se pasea gritando por lo que queda de la recepción, y de una silla de ruedas que parece andar sola por los largos, angostos y solitarios pasillos de la primera planta.

Se habla también de decenas y decenas de sombras que cada noche pueden verse en el oscuro túnel bautizado como "el elevador de cuerpos" o "túnel de muertos". Sombras que caminan sigilosamente hacia ninguna parte.

Una de las más conocidas apariciones es la de Mary, una chica sin ojos, y asociada a una joven aparecida en una fotografía firmada, dentro del edificio, que decía "Con amor. Mary."

Pero la leyenda más conocida entre todos los lugareños es la de aquella enfermera de la quinta planta que cada noche sale de la habitación 502 y pasea por su planta. Además, se habla de ruidos, voces, extrañas toses y luces... Luminarias en mitad de la noche, que hacen parecer que el edificio sigue albergando pacientes. No sería extraño que fallara el suministro eléctrico, si no fuera porque en el edificio, como es lógico, ya no hay ni rastro de la electricidad.
En 2001, la "Sociedad de Caza Fantasmas de Louisville" fue reclamada por la cadena Fox Tv para la producción de un capítulo de su serie "Reality".

Lo que esta Sociedad debía hacer era investigar en el edificio una noche, comprobar si aquello tenía o no peligro para posteriormente introducir a cinco chicas dentro del edificio durante una noche completa.

Waverly Hills Interior
La primera vez que ella entró en el edificio, vivió varias experiencias. Los ruidos de alguien que arañaba el suelo parecían perseguirlos constantemente. Sin embargo, la prueba más física de que algo sucedía ocurrió en una pequeña habitación, donde el medidor de campos electromagnéticos comenzó a moverse muy rápido. 

Todo el equipo comenzó a sentir un calor bastante anormal. Tal sería la temperatura que llegó a tomar el medidor de campos, que llegó incluso a derretirse parte del plástico. Cuando salieron a cambiarlo por uno nuevo y a mirar los planos del edificio descubrieron que aquella habitación en la que habían estado era la sala de TEC (Terapia Electro Convulsionante).

Posteriormente, ya con las cinco jóvenes dentro del edificio y las cámaras y focos para el programa, los hechos continuaron. Tras recorrer el edificio por primera vez, ya en el hall de entrada, todas fueron presente de cómo un pequeño punto de luz roja se hacía cada vez más grande hasta parecer una luz de revelado fotográfico.
Todas comenzaron a gritar y corrieron hacia Keith Age. La luz comenzó a menguar hasta desaparecer completamente. La batería de las cámaras, en aquel preciso instante, se vino abajo. Como si aquella luz hubiera absorbido toda la energía allí presente. Minutos más tarde, Keith Age abandonaba el edificio asustada, y agradecida por no tener que pasar la noche entera como aquellas jóvenes. Los sucesos continuaron. Pero eso sí, salieron vivas de allí.

Waverly Hills

Cuando se escucha una buena historia en los Estados Unidos, generalmente aparece una mala película. Y no podría ser para menos. Se han realizado documentales, "Spooked", de Cristopher Saint Booth, programas especiales para televisión como el realizado por los "Ghost Hunters" una serie de investigación paranormal muy conocida en América, o la película "Death Tunnel" de Philip Adrian Booth y en la que además se captaron psicofonías involuntarias durante la grabación. "Largaos de aquí", "Nooo" o "¿Qué clase de hospital es este?" son algunas de ellas...

Mansión Lalaurie

Digamos que esta historia no es para los débiles de corazón.... ni para los débiles de estómago tampoco. Relata trágicamente el exceso brutal de la esclavitud de una manera horrible y espantosa, porque por más de 150 años, a través de varias generaciones, la mansión Lalaurie se ha considerado el lugar más encantado en el barrio francés.

Mansión Lalaurie
Esta historia de terror comenzó en 1832. El Doctor Louis Lalaurie y su esposa Delphine se mudaron al número 1140 de la calle Royal para comenzar una nueva vida codeándose con la alta sociedad de la época. El matrimonio se hizo famoso por sus relaciones sociales y la gran riqueza que poseían.  
Madame Lalaurie fue conocida por ser la mujer más influyente de la ciudad. La gente que era invitada a las fiestas conocía la hermosa casa de 3 pisos y sus decoraciones. Los que hablaban con Madame Lalaurie se quedaban impactados por su belleza y su inteligencia y no dejaban de hablar de ella durante la fiesta. Pero ese era el lado que les permitían ver. Había otro lado más oscuro. Debajo de la tela elegante de su increíble vestido había una mujer cruel de sangre fría. 

La Mansión Lalaurie era atendida por docenas de esclavos y Madame Lalaurie era muy cruel con ellos. Mantenía a su cocinera amarrada a la chimenea de la cocina con cadenas, otros esclavos eran tratados aún peor. Existían muchas sospechas a causa de la rapidez con la que los esclavos eran contratados en la casa. Las sirvientas eran remplazadas sin ninguna explicación, el chico que cuidaba el establo un día desapareció y jamás lo volvieron a ver. Hasta que un día un vecino iba subiendo las escaleras de la casa, escuchó un grito y vio a Madame Lalaurie corriendo tras una niña con un látigo. Siguió a la niña a la azotea y allí vio como la niña saltó al vacío. Posteriormente, vio como la niña era enterrada en el jardín. Los vecinos lo denunciaron y el matrimonio se vio obligado a vender los esclavos. A pesar de esto, Madame consiguió que un familiar los comprara y se los devolviera en secreto.

Después de este suceso nadie asistía a los eventos de La Mansion Lalaurie. La familia fue ignorada. Un día un terrible incendio se propago por la mansión. Según cuentan fue la propia cocinera la que inició el fuego harta de los maltratos y abusos a los que era sometida. Después de apagar el fuego los bomberos encontraron una puerta secreta en el ático, al entrar se encontraron docenas de esclavos, amarrados a la pared en condiciones bastante lamentables. Unos fueron encontrados atados a mesas de cirujano con las intervenciones quirúrgicas más macabras y aberrantes que la mente pueda imaginar. Otros fueron encontrados con los ojos o la boca cosidos, otros presentaban amputaciones por diferentes partes del cuerpo, practicaron operaciones de cambio se sexo y cualquier tipo de operación extraña que se les ocurría. Se encontraron también a muchos de estos esclavos metidos en jaulas para perros. Había restos humanos en descomposición por todas partes, cabezas, órganos metidos en jarras. Algunas de las mujeres tenían los estómagos abiertos y sus intestinos enrollados en sus propias manos. Los hombres estaban en peores condiciones. Sus uñas habían sido arrancadas, sus ojos sacados, y las partes íntimas amputadas. Cuando llegaron los bomberos aún había personas vivas.

Madame Lalaurie y su familia huyeron, unos dicen que a Francia y otros que se fueron a vivir al bosque cerca de un lago. No existen archivos en los que se constate que fueran castigados por los crímenes. El matrimonio desapareció como por arte de magia. Después de esto la casa fue saqueada y durante un tiempo estuvo habitada por vagabundos que iban allí a pasar la noche. Se decía que la gente que entraba y a no volvía a salir. Los vagabundos se van de allí asustados por los espectros que dicen se les aparecen en toda la casa. Más tarde, la casa la paso a ser un colegio para niñas pero también acaba por ser desalojada por el mismo motivo. Finalmente, la compra un magnate de la ciudad que al poco tiempo decide marcharse asustado también por las cosas extrañas que ocurrían. Actualmente, la casa ha sido redecorada y usada para apartamentos. Pero pese a los lavados de cara la mansión sigue siendo una puerta al infierno donde los sucesos extraños y terroríficos no dejan de sucederse.